Debería volver el servicio militar obligatorio.

Varios análisis se forman para que el servicio militar obligatorio se pueda formar en Chile, siguiendo modelos de otros países que lo están generando. 

Como nos hemos convertido en una sociedad de ofendidos con mecha corta, cada día se hace difícil plantear ideas que en su titulo parecieran imposibles, el problema es que hemos perdido el poder de análisis y es ahí que las nuevas generaciones como los millennials pareciera que no les vendría nada mal, ni a ellos, ni a los que vengan después ni al resto de nosotros poder tener un servicio militar obligatorio.

Sucede que el presidente de Francia ha lanzado la idea de recuperar el servicio militar, aunque —fiel a su olfato popular y para dulcificar— Emmanuel Macron lo ha denominado “cívico-militar”. Antes de Francia, suecos y alemanes ya tomaron el mismo camino que nunca abandonaron daneses, finlandeses y griegos. Noruega, desde hace cinco años, también ha incorporado a las mujeres al que fue durante décadas el sorteo anual más temido de los españoles.

Entonces la pregunta salta al instante, porque no plantearlo a nuestro País?, si grandes potencias lo han manifestado y otros lo han adoptado, nosotros podríamos evaluar esta posibilidad, existe un porcentaje no menor de jóvenes que podrían verse muy beneficiados por esto, como también la posibilidad de poder darle un “Norte”, a tantos jóvenes que no encuentran cabida en nuestra sociedad y muchas veces terminan en malos pasos y por que no decirlo en delincuencia.

Pensar en el servicio militar obligatorio mirando al pasado y sus historias infumables de imaginarias, furrieles, chusqueros, abuelos y especialmente abusos, eso no debe volver jamás porque hoy vivimos nuevos tiempos que permiten garantizar que este tipo de cosas ya no pasen. Pero tampoco podemos vivir en una sociedad donde el servicio —de cualquier tipo— a la comunidad se deje en manos de almas generosas mientras para los demás la solidaridad sea sinónimo de algunos likes en Facebook o Instagram.

Si nos ponemos en un ideal y volviéramos a poder exigir a nuestros jóvenes y niños que hoy se están metiendo en temas de delincuencia, poder permitir un estilo de servicio para niños de 12-13-14 años que están en esa línea, mas que un sacrificio, se les haría un favor, este podría hacerles ver nuevas experiencia, diciplina y orientación que muchas veces sus padres no pueden darles.
También tener la posibilidad que jóvenes mayores 20-21-22 años que también están en esta línea, puedan ir a este espacio de rigurosidad pero sobre todo puedan visualizar posibilidades de un futuro mucho mejor para ellos.

Por ultimo si estos Países ya nombrados están adoptando esta medida, espero que pueda analizarse una medida cómo está y analizarla en su mas amplio espectro y sobre todo de fondo, porque podría transformarse en un beneficio tanto para los jóvenes de hoy como para toda nuestra sociedad.

 

Por José Oyarce