El estigma del Empresario: No jugar en cancha pareja, aunque haga las cosas justas.

La leyes durante décadas han favorecido más a los empleados que a los empleadores, esto debido a que veníamos de tiempos pasados con abusos cometidos por “Patrones de Fundo”o si queremos remontarnos más atrás, por reyes, monarquías y gobernantes que abusaban de sus trabajadores.

Los tiempos tienen que ir adaptándose, las leyes muchas veces, son hechas de manera popular, beneficiando muchas más veces al empleado que al empleador. Ya comente esto antes en otro articulo, donde me detengo a pensar… ¿son justas nuestras leyes?

Hoy en día tenemos una realidad donde el 97% de las demandas son ganadas por los trabajadores, el problema no es quien gane, sino , que es justo.

La mayoría de las veces no hay una verdadera equidad, cuando de leyes se trata, es ahí donde se exageran las sanciones y se ven obligadas muchas empresas a pagar a sus empleados dineros que en la  realidad no les corresponden, porque el sistema tiende, como ya todos saben, a ser muy comprensivo con el trabajador.

Lo que sí tenemos que tener claro es, lo que es justo es justo, pero el abuso, sobre todo  a las Pymes, puede causar un daño a muchos y una solución a pocos.

La única manera es entender que un empresario, no es quien roba a sus trabajadores, el es un trabajador mas de la empresa, y hoy en día el es más castigado, tanto por las leyes existentes, como por la sociedad.

El problema es siempre el mismo, el abuso. Cuando se despide a un empleado, las leyes dejan muchas facilidades, para que estos puedan aprovechar de varias maneras la situación de su despido. Obteniendo dinero de manera injusta y poco honrada de la empresa en la cual se desempeñaba.

De mi punto de vista, tal cual son sancionadas las empresas, también deben ser sancionados quienes se aprovechen de estas leyes, que intentan ser justas, en la realidad no lo son.

Por este motivo, es tan importante nuestro Congreso. Es ahí donde se redactan las leyes, donde muchas veces se cae en una verdadera lucha de barras bravas de fútbol, y pareciera que poco se hace para actualizar, mejorar y promulgar buenas leyes.

Los tiempos han cambiado, y lo justo debe primar, para que nuestro país siga avanzando, ya sea castigando a los empresarios abusadores, pero también a los trabajadores que cometen abusos, que no cumplen con su contrato, ni su trabajo. Confabulándose con abogados que usan pequeñas y mañosas maniobras para defraudar a muchas Pymes y Empresas.

Por 

Sebastian Jaramillo Bossi