Andrés Velasco: “Este gobierno ha logrado lo que nadie había logrado hasta el momento: que ningún grupo esté contento”

Ex candidato presidencial, dice que su foco es eliminar las malas prácticas y mejorar la política –le preguntamos a qué se refiere con esto-.

Nos recibió en algún lugar de Las Condes, para realizar fotografías y preguntas; todo esto entre una estrecha agenda la cual está abocada al nuevo partido político Ciudadano. Andrés Velasco, el hombre de 55 años, economista, académico y político chileno, quien en su momento fue Ministro de Hacienda en el antiguo gobierno de Michelle Bachelet, hoy nos cuenta sobre “Ciudadanos” y hace criticas al actual mandato.

¿Qué plantea el Partido Ciudadanos?

“Ciudadanos –que nace del movimiento Fuerza Pública—busca el fortalecimiento del centro político en Chile. La polarización entre dos coaliciones, la Nueva Mayoría y Chile Vamos, deja de lado a mucha gente que es de centro, equilibrada, que busca el sentido común, que quieren cambios pero bien hechos””

¿Cuál es el Plus que tiene el Ciudadanos y que lo distingue de los demás partidos políticos?

“Ciudadanos es un partido nuevo, conformado en una gran mayoría por personas que nunca habían participado en política, que se cansaron de la crítica pasiva y decidieron ponerse en acción para ayudar a mejorar las cosas. En Ciudadanos hay profesionales, técnicos, trabajadores independientes, emprendedores y empleados que le están quitando tiempo a sus trabajos y a sus familias para colaborar. Aquí no están los mismos de siempre; tenemos una mirada nueva.

No es necesario tener una formación política clásica  para tener una visión crítica de lo que está mal. Lo que sobra en Ciudadanos es sentido común, cosa que lamentablemente escasea en muchos círculos políticos tradicionales”.

¿Por qué la gente debiera firmar para militar en Ciudadanos si está tan desencantada de los partidos políticos?

“El desencanto, la desilusión y el enojo con los partidos políticos tradicionales es comprensible y está completamente justificado. Pero una buena manera de encausar ese enojo es participar y tratar de mejorar la política. Decir estoy enojado y por eso no voto más es una mala opción porque permite que los mismos de siempre se perpetúen en el poder. Es mejor ponerle competencia a los partidos tradicionales y así tratar de lograr cambios. Es una buena noticia el surgimiento de varios nuevos partidos de distintas ideas. En Ciudadanos lo celebramos.

La invitación es a colaborar para cambiar las cosas. Desde aquí impulsaremos las ideas de centro que están abandonadas tanto por la Derecha como por la Nueva Mayoría”.

¿Qué opina sobre la poca concurrencia a la votación de Primarias Municipales?

“No puede sorprender. Me parece que es efecto del desapego a los partidos políticos tradicionales, pero también es efecto de unas primarias que se hicieron en medio del desorden.

Primero no estaba claro que iba a haber primarias en la Nueva Mayoría porque la Presidenta de uno de los partidos no llegó a firmar el protocolo en el Servel. Luego se definió apenas un puñado de comunas en que iba a haber primarias y eso pasó en la Nueva Mayoria y en Chile Vamos. Ninguna de las dos coaliciones hizo primarias en comunas donde compitiera un alcalde en ejercicio, o sea, se mantuvo el principio de “el que tiene mantiene” y eso frena la competencia.

Además las primarias se hicieron en un mal día (día del padre) y muy poca gente sabía que habría primarias.

El resultado de estas primarias era obvio desde un principio, se sabía que iba a haber poca participación, cosa que le conviene a los partidos tradicionales porque van a votar sólo los militantes y eso permite que resulten elegidos los mismos de siempre. Creo que en esta ocasión ninguna de las dos coaliciones dio el ancho”.

Dice querer eliminar las malas prácticas y mejorar la política. ¿A qué se refiere con esto?

“Permítanme dos ejemplos. El otro día un joven en la calle en Antofagasta me decía: ¿cómo es posible que haya parlamentarios que van a cumplir 28 años en el cargo y ahora van a la reelección?. ¿Cómo nadie les compite para renovar las caras y las ideas?. Bueno, eso es lo que nosotros queremos hacer.

Otro ejemplo: una ingeniera en Valdivia me contó que trabajó muchos años en el servicio público, que tenía muy buenas evaluaciones, pero que un día la sacaron de su puesto por no pertenecer a un partido de gobierno y pusieron a una persona a reemplazarla cuyo principal antecedente era venir apadrinada por un parlamentario”.

¿A qué asocia el bajo porcentaje de aprobación que tiene la Presidenta?

“Creo que este gobierno ha logrado lo que nadie había logrado hasta el momento: que ningún grupo esté contento. Eso es resultado de plantear reformas pensando en grupos de interés y no en la mayoría de los chilenos. Se ideó una reforma educacional a la medida de la Confech pensando en terminar con las marchas y las protestas, pero ¿qué pasó? A la Confech no le parece suficiente y sigue en la calle. Por otra parte el gobierno ideó una reforma laboral a la medida de la CUT, dejando de lado a la mayoría de los trabajadores chilenos que no está en un sindicato”.

A mi me parece importante que los sindicatos se fortalezcan, pero también me parece importante impulsar el trabajo femenino y juvenil que es el gran problema de empleo en nuestro país. ¿Qué dice la reforma sobre ellos? Nada. ¿Qué dice la reforma sobre las nuevas formas de trabajo? Nada. ¿Qué dice sobre la flexibilidad del mundo del trabajo? Va en contra. Y ¿qué hace la Cut pese a que la reforma está hecha a su medida? sale a protestar. Los números de las encuestas no hacen más que reflejar lo evidente: el gobierno no deja a nadie contento y eso pasa cuando se legisla para grupos de interés y no para la mayoría”.

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Usted ha sido crítico del gobierno, pero fue Ministro de Michelle Bachelet en su gobierno anterior.

           A.¿Qué hace el cambio ahora?

“Estoy orgulloso de haber sido ministro en ese gobierno que salió con alta aprobación de la gente (mandato que terminó con un 84% de aprobación). Lo que cambió es que ahora hay una nueva coalición de partidos que dejó de lado las ideas de centro, la moderación y el gradualismo. Apareció la retroexcavadora que quiere echarlo todo abajo. Yo no estoy de acuerdo en legislar usando maquinaria pesada. Creo que hemos avanzado, que no somos el mismo país de los 90, que sigue habiendo desigualdad y por eso hay que hacer cambios, pero no en la forma en que se están haciendo los cambios en este gobierno”.

B.¿Cuáles son las situaciones que hoy no comparte?

“No comparto que se plantee que la educación superior debe ser gratuita para todos. Dadas las muchas otras necesidades urgentes que hay en Chile, me parece que es injusto. Creo que el estado debe poner la plata para que los jóvenes que tienen el talento y la capacidad para estudiar en la universidad y que no tienen el dinero para hacerlo lo hagan, pero no me parece justo que el estado pague la universidad del hijo de una familia acomodada. Creo que esa plata se podría usar para problemas más urgentes como las pensiones, como la salud pública que cada día está peor, o en la protección de niños vulnerables. Cómo va a ser más justo pagarle la universidad a un joven rico que evitar que niños que están bajo protección del Estado mueran. Las prioridades están completamente confundidas.

Tampoco estoy de acuerdo en una reforma laboral que está pensada para resolver problemas del pasado y que olvida o pasa por alto todos los problemas que vienen en el futuro”.

¿Qué políticas impulsaría para retomar los indicadores económicas del año 2012 por ejemplo? (crecimiento del 2012 5.6% vs el 1.5% actual).

“Menciono tres brevemente. Primero, hacer una reforma laboral pro-empleo y en especial para promover empleos para mujeres y jóvenes. Segundo, tomarse en serio el desafío que viene de la baja del cobre, y el eventual agotamiento de ese recurso. Tenemos que desarrollar nuevos sectores exportadores, nuevos productos y penetrar nuevos mercados. Tercero, crear mejores condiciones para el crecimiento y desarrollo de la pyme, promoviendo el acceso al crédito, a las nuevas tecnologías y a las mejores prácticas de gestión”.

¿Qué opina sobre el desempleo en Chile?

“El aumento de la cesantía es una realidad dolorosa. Es un muro que con el que el gobierno iba a chocar. Se veía venir y no se hicieron los cambios a tiempo.

Las consecuencias las están pagando los más de 587 mil chilenos y chilenas que no tienen empleo y la van a pagar aquellos ciudadanos que probablemente, al menos en lo que queda de este invierno, también perderán sus trabajos. Las encuestas nos dicen que hay más personas con temor a perder el empleo. Por tanto, desde el punto de vista del crecimiento y el empleo, la situación es extremadamente difícil y lo seguirá siendo”.

¿Cuál sería una medida efectiva -según usted- para combatir la  delincuencia?

“Creo que no hay una sola medida que cambie un problema tan complejo como la delincuencia. Por cierto el control de identidad que entró en funcionamiento no es una de ellas. Necesitamos una mejor coordinación entre las policías, con una base de datos compartida entre ambos. Una nueva política de drogas, con tribunales separados para los casos de drogas. Y una reforma a fondo del sistema carcelario, para que deje de ser una escuela del delito. Hoy 7 de cada 10 delitos los cometen personas que ya estuvieron en la cárcel”.

Si usted fuera el Mandatario de Chile ¿Cuáles serían sus propuestas para disminuir la brecha de la desigualdad social?

“Ya hablamos de uno muy importante: más y mejores empleos. Hay cientos de miles de hogares en Chile en que no hay ni siquiera un trabajo formal, y por lo tanto ni siquiera una fuente de ingresos estables.

Tenemos que acabar con la discriminación en el mundo del trabajo, por la razón que sea , y que personas que hacen el mismo trabajo reciben salarios distintos. Eso es inaceptable, tanto por razones de dignidad humana como de equidad económica.

Las personas tienen mayores ingresos cuando a la larga se vuelven más productivas. Para esto no hay otra receta que la educación –especialmente una mejor educación técnica—y la capacitación. Lamentablemente, la reforma educacional en curso no se ha centrado en estos temas que deberían ser prioritarios.

Una desigualdad importante en Chile es entre quienes trabajan en empresas grandes y en pymes. Por eso la importancia de crear las condiciones para el desarrollo de las pequeñas empresas. Otra desigualdad tienen que ver con diferencias entre Santiago y regiones. Esa también hay que irla reduciendo”.

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