Lula da Silva pone en peligro su candidatura

El juez Sergio Moro se convierte en uno de los favoritos y más querido en Brasil tras condenar a 9 años y medio de prisión al ex presidente Lula por cargos de corrupción y lavado de dinero.

Inspirado en la operación “Manos Limpias” que acabó con una amplia y compleja red de corrupción en Italia en los años 90, Sergio Moro inició en el año 2014 una operación similar llamada “Lava Jato” que comenzó con un operativo en una estación de servicio utilizada para lavar dinero.

Desde entonces Moro ha empezado una lucha que por momentos ha enfrentado al poder judicial con el político Lula y ha dividido de alguna manera a la sociedad Brasileña entre quienes lo consideran un héroe y quienes lo consideran un populista con intereses partidarios, hasta el punto de demandar al dicho político por corrupción y lavado de dinero este pasado 12 de julio del 2017.

Esta es la primera condena que recibe Lula en relación a la investigación Lava Jato, quien aún responde en otras cuatro causas penales abiertas, la mayoría relacionadas con el Caso Petrobras, siendo también la primera vez que un ex presidente de la república es condenado por corrupción en Brasil.

Sin embargo, esta es una sentencia a la cual podrá apelar en libertad pero que pone en riesgo su eventual candidatura a las elecciones 2018, además de ser considerado el mayor escándalo de corrupción en Brasil hasta ahora.

juez moro lula act global

Sumado a la condena de 9 años y medio de prisión, también se le dio a Lula una multa de 669.700 reales (lo cual serían 138.064.762 pesos chilenos) que debe pagar. Junto a todo esto, la sentencia de Moro impide al político ocupar cargo o función pública por 19 años, lo que perjudica gravemente la candidatura del ex presidente Brasileño.

Ante este hecho, los abogados de Lula aseguran que apelarán la sentencia en todas las cortes imparciales, incluyendo las naciones unidas, a lo cual notifica el diario Folha de Sao Paulo que la apelación debe ser presentada ante el Tribunal Regional Federal de la cuarta región con sede en Porto Alegre.

El tribunal toma, en promedio, cerca de un año y medio para analizar y evaluar la sentencia de Moro, este dato resulta sumamente clave puesto que una eventual candidatura de Lula en las presidenciales de 2018 podría ser impedida si la sentencia fuera ratificada en segunda instancia, dependiendo además de la fecha en que fue conocido el fallo.

Si la apelación  sale antes de la elección de 2018, Lula no podrá ser elegido, en caso de ser condenado. Si el fallo sale después, habrá un debate jurídico de si el político puede o no asumir la presidencia. Así que todo dependerá de la rapidez o lentitud de la resolución del caso en la segunda instancia.