La dieta alcalina y sus beneficios

Se ha demostrado que seguir una dieta alcalina trae sorprendentes beneficios para la salud.

Para los que no saben, la dieta alcalina es aquella que se basa en la reducción máxima de consumo de alimentos ácidos y el aumento de consumo de alimentos alcalinos, lo que regulariza el nivel del pH del organismo y potencia sus funciones. En esta dieta nuestros principales aliados son las hojas verdes y frutos secos mientras que nuestros enemigos son las grasas y el azúcar.

El objetivo principal es conseguir que el pH del organismo tenga un nivel aproximado de 7.4 el cual está muy próximo al pH neutro de acuerdo a una escala que va del 0 al 14 e indica que: bajo 7 es ácido, 7 es neutro y sobre 7 es alcalino.

El famoso dicho “somos lo que comemos” se hace cada vez más verídico, especialmente gracias a esta dieta que ha demostrado que aporta beneficios increíbles para quienes la siguen, especialmente beneficios relacionados a la salud.

Entre los beneficios más destacados podemos encontrar los siguientes:

  • Perder peso saludablemente. Al seguir una dieta alcalina es posible perder aquellos “kilos de más” considerando que la mayoría de los alimentos que se consumen en esta dieta son bajos en grasas y calorías.
  • Ayuda a prevenir la formación de cálculos renales considerando que se incrementa el pH urinario y elimina las toxinas a través de la orina.
  • Mejora la salud cardíaca previniendo ataques o enfermedades del corazón.
  • Fortalece la capacidad muscular y ayuda a sobrellevar los dolores o tensiones en la espalda o cuello.
  • Retrasa la pérdida ósea ayudando en el crecimiento y preservación de los huesos a cualquier edad.
  • Enfrenta la diabetes tipo II regularizando los niveles de azúcar en la sangre.
  • Previene el cáncer. Las células cancerígenas aparecen con un pH ácido (bajo 7) e incluso hasta pueden sobrevivir con un pH de 7.4, lo cual hace recomendable seguir la dieta alcalina y conseguir un pH por encima de esta cifra para prevenir de manera más eficaz esta enfermedad.
  • Aumenta la libido. La dieta y el estilo de vida tienen repercusión en la libido, por lo que tener una buena nutrición, practicar deporte regularmente y disponer de reservas de sales minerales alcalinizantes contrarrestan los efectos del estrés y favorecen el buen estado del sistema reproductor.
  • Mejora la digestión. Los alimentos verdes favorecen el sistema digestivo considerando que son ricos en fibras, lo cual es imprescindible para un buen tránsito intestinal.
  • Otorga equilibrio y paz emocional. El alto consumo de alimentos vegetales y la reducción de alimentos de origen animal, sorprendentemente, aporta cambios que se ven reflejados a nivel emocional consiguiendo así sentirnos más tranquilos y relajados.