Millennials. El gran desafío de las empresas.

Terminos acuñados por analistas y ya parte del diario vivir.  Han dividido en tres grupos etarios a los nacidos desde 1945 hasta los 90. Cada uno muy diferente al otro, con rasgos muy propios a la hora de trabajar y enfrentar la vida. Todo un desafió para las empresas, ya que ningún grupo tiene las mismas expectativas, ingresos y compromiso que la otra.

Partamos explicando un poco de cada uno. 

Los Baby Boomers: Son los nacidos entre 1945 y 1964. El trabajo es su modo de ser y de existir, son estables en sus puestos, no dedican mucho tiempo al ocio, ni aman necesariamente a lo que se dedican. Una generación más masculina, ya que la mujer aún se dedicaba por lo general al hogar. Generación que permanecía años, hasta toda la vida en una misma empresa. 

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Generación X: Son los nacidos entre 1965 y 1980. Trabajan mucho, pero logran un equilibrio, son felices con sus propias vidas. Vieron el nacimiento de internet y vivieron grandes cambios sociales, son propensos a estar empleados, aceptan ordenes de manera jerárquica. Se dedican al trabajo, hijos y ocio. Invirtierón sus ganácias en propiedades o bienes muebles, y son los que alcanzaron mayor desarrollo económico.trabajadores_baby_boomers_low

 

Los Millennials: Nacidos entre 1980 y 1995 aproximadamente. Se adaptan fácilmente a los cambios. Pasaron de usar Betamax, al VHS, al DVD, Blu-Ray a la navegación en sistema streaming en tan solo unos años, el periodo de avance tecnológico más rápido que se ha producido. Son hiperconectados, irreverentes, menos temerosos y transparentes. En las generaciones anteriores, el jefe transmitía y el subordinado obedecía. El Millennial es capaz de decir a su jefatura que opina distinto, lo que es bueno a largo plazo, pero al principio genera roce. Aman viajar, y se cambian de trabajo constantemente. Valoran más el ambiente laboral que lo económico.

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Es así como las empresas han debido ir adaptándose a todos estos cambios, hoy en día fidelizar a un trabajador es más difícil, sobre todo si pertenece a los Millennials, que tienen un rango de permanencia de 2 años en los trabajos, lo que hace incurrir en gastos extras a las empresas, capacitación etc, que no tendrá grandes resultados a largo plazo.

Los Millennials, según estudios han logrado un menor desarrollo económico que la Generacion X, que trabajo, e invirtió en propiedades etc.

El millennial ha atrasado varios rituales sociales, como el ir a vivir solo, casarse y tener hijos. A alargado la transición de la niñez a la adultez, provocando un menor  interés en la adquisición de bienes muebles, privilegiando los viajes y experiencias de vida.

Si comparamos con la generación anterior, los Mellennials solo han subido un 6% sobre el desarrollo económico de la Generación X, mientras que esta último supero un 54% a los Baby Boomers. 

Con toda esta información, las empresas han debido seriamente crear estrategias que les permita fidelizar a los Millennials, para que no se produzca una fuga constante de capital intelectual, con los costos asociados de tener que contratar, una y otra vez a una persona en el mismo cargo. Provocando una disminución en el ritmo de trabajo, al tener que volver a capacitar etc.

También está el asunto que el Millennials privilegia su entorno laboral a lo económico. Si bien ama la tecnología, viajar y adquirir cosas para su placer, no es tan importante, como el sentirse escuchado y valorado en su trabajo. El poder opinar y no simplemente ser un subordinado obediente.

Las leyes laborales no acompañan mucho a  las empresas y a esta nueva generación. Y si bien ambas partes están conscientes de las legislaturas, la gran movilidad, el dejar trabajos para emprender, volver a emplearse por necesidad, solo provocan disconformidad, lagunas previsionales etc. Nuestros legisladores, muy pocos pertenecientes a esta generación, deben entender los nuevos marcos que la sociedad impone,.

Solo en Chile, hay cerca de 5 millones de Millennials y leyes que están hechas para empleados estables. Así mismo las empresas no deberían hacerse cargo de varios puntos en cuanto a empleados que saltan de un trabajo a otro, generándoles perdidas. 

Leyes justas, modernas y aplicables a todos los sectores es lo que falta, y ahí se debe trabajar. El mundo cambio y ya una nueva Generación, la Z nacidos después de 1995 se asoma, seguramente con muchos más desafíos.

Por

Carolina Bravo Rodríguez