OLGA LADYZHENSKAYA: LA MUJER QUE SE SOBREPUSO A LOS ABUSOS DEL PODER Y SE CONVIRTIÓ EN UNA MENTE BRILLANTE DEL SIGLO XX

SU PADRE FUE EJECUTADO POR SER CONSIDERADO “ENEMIGO DEL PUEBLO” Y EL ESTALINISMO PERSIGUIÓ A SU FAMILIA. SIN EMBARGO, LOGRÓ SER UNA DE LAS MATEMÁTICAS MÁS INFLUYENTES DE SU ÉPOCA. GOOGLE LE RINDE HOMENAJE EN EL 96° ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO.

Olga Ladyzhenskaya se sobrepuso a la tragedia de su familia y de su época. Entre los resquicios del poder, consiguió forjar su destino personal hasta convertirse en una de las referentes de las matemáticas del siglo XX. 

Este jueves, en el 96° aniversario de su nacimiento, Google celebra su vida con un doodle especial que la tiene como protagonista.

Nació en Kologriv, en la Unión Soviética, el 7 de marzo de 1922: un país convulsionado, tiempos revueltos. Proveniente de la nobleza, su padre dejó una huella profunda en su vida por intermedio de una pasión —el amor por las matemáticas— y de una circunstancia fatal –su asesinato–. 

Aleksandr Ivanovich Ladyzhenskii, un maestro de matemáticas, fue arrestado por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) y fue ejecutado por las autoridades estalinistas cuando Olga tenía 15 años. Lo acusaban de “enemigo del pueblo”. Las consecuencias afectaron por largo tiempo a su familia.

Olga pudo terminar sus estudios secundarios, pero por los antecedentes familiares le negaron el permiso para acudir a la Universidad Estatal de Leningrado. Se inclinó por seguir el camino de su padre: la enseñanza, aunque no renunció a la educación universitaria.

Contra las circunstancias de su tiempo, ingresó por recomendación a la Universidad Estatal de Moscú en 1943. Fueron ocho años de estudio, en los que obtuvo la graduación y realizó un doctorado. La tesis doctoral, sin embargo, no pudo eludir los obstáculos del poder: recién la defendería en 1953, después de la muerte de Josef Stalin.

Publicó más de 250 papers. Su aporte esencial fue en la resolución de ecuaciones diferenciales parciales, de aplicación en problemas de la física: la dinámica de fluidos (gases y líquidos), el movimiento de las estrellas, las previsiones meteorológicas, la aerodinámica para el diseño de vehículos, entre otros.

Al mismo tiempo, sobresalió con las resoluciones a ecuaciones (las de Euler) y problemas (el 19° de Hilbert) que desafiaban a los mejores matemáticos y que la convirtieron en una de las mentes más brillantes de su época.

A pesar del desmoronamiento de la Unión Soviética, ella decidió continuar allí. Se retiró en 2000, con el reconocimiento de sus colegas de todo el mundo. Murió el 12 de enero de 2004 en San Petersburgo, donde presidió la Sociedad Matemática local, de la que era integrante desde 1959. 

También fue galardonada por la Academia de Ciencias de Rusia con la Medalla Lomonósov, en 2002, y fue miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias.