¿Por qué el fin de las bolsas plásticas perjudica el bolsillo de los chilenos?

El 8 de agosto del año 2018 el gobierno de Chile, anunciaba con bombos y platillos, su primera ley aprobada y que tendría por nombre, Ley de Bolsas plásticas. Esto significaba que, desde ese día, las empresas sólo podrían entregar un máximo de dos bolsas por compra, por un determinado periodo hasta terminar de entregarlas.

Así, los grandes comercios dispondrían de seis meses para terminar de entregarlas, mientras que los pequeños y medianos tendrían un plazo de dos años. La medida, liderada por el Ministerio del Medio Ambiente, representaba un gran compromiso del gobierno por el cuidado del medio ambiente y además, contaba con un amplio respaldo social.

Por si fuera poco, castigaba con una multa a beneficio municipal de 5 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), a quienes no la cumplieran, a priori, una excelente ley y con un fin que nadie puede juzgar, ni criticar, pero ¿Está completamente bien aplicada? a nuestro juicio, no.

 

Desventajas

Esta ley,  tiene dos grandes problemas que tarde o temprano todos notarían. En primer lugar y a pesar de que los grandes comercios ya no pueden entregar bolsas, no han hecho ningún esfuerzo en dejar de vender productos en envases plásticos.

Es decir, los productos de comida, que por lo general vienen en envases de plástico, seguirán en sus mismos recipientes, pero no podrán ser envueltos en bolsas plásticas, una contradicción total.

Supongamos, que las empresas pueden justificar el envase plástico en sus productos de comida, en la lógica de la conservación de ésta. En ese sentido, es más difícil discutir ese punto, pero existe otro problema que es ineludible para las grandes empresas y que afecta el bolsillo de todos los chilenos, la compra de bolsas o cajas reutilizables.

Este es el principal problema que se presenta. Si bien la ley exigió a las empresas eliminar las bolsas plásticas que le regalaban para envolver los productos que se compran, no le exigió reemplazarlas por otro tipo de bolsa (como las biodegradables), sino que dejó a las personas sin la opción de envolver sus productos salvo que compren cajas o bolsas reutilizables a un precio que por lo general excede los $1.000 (según los precios de unibag.cl o yute.cl y los propios supermercados).

Este es un nuevo problema para los clientes, sobre todo porque no siempre recordarán llevar las bolsas reutilizables al supermercado, a los grandes comercios o al negocio más cercano de su casa, por lo que cada vez que lo olviden deberán gastar dinero en una bolsa nueva.

Por si fuera poco, a lo anterior se suma un dato que cobra mucha importancia, ya que alrededor del 94% de los chilenos, utilizaba las bolsas plásticas que recibía gratis en el supermercado como bolsa para la basura, según explicó Guillermo González, jefe de la Oficina de Economía Circular del gobierno de Chile a la BBClo que les significará un gasto extra en la compra de bolsas de basura, otro punto en contra.

En definitiva, la ley se hace efectiva a costa del bolsillo de todos chilenos y perjudica a los más pobres, los que ahora deben pagar no sólo por sus productos, sino que por envolverlos. Un abuso que beneficia a quienes supuestamente serían perjudicados con esta medida, los grandes empresarios.