¿QUÉ ES EL TPP- 11 Y POR QUÉ GENERA TANTO RECHAZO?

DURANTE LOS DÍAS MARTES Y MIÉRCOLES DE ESTA SEMANA LA CÁMARA DE DIPUTADOS DISCUTIRÁ LA RATIFICACIÓN DEL ACUERDO.

El TPP-11 es un nuevo Acuerdo de Asociación Transpacífico, considerado como el de mayor envergadura actualmente en curso. El tratado está firmado por Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Y durante los días martes y miércoles de esta semana la Cámara de Diputados votará la ratificación del acuerdo luego de postergarse el pasado 3 de abril.

Este tratado fue impulsado durante las últimas cosas pendientes del gobierno de Michelle Bachelet y que ha tomado este gobierno. Su principal objetivo es reducir el rango de maniobra del Estado en la economía dentro de una amplia gama de materias, entre ellas; económicas, comerciales, derechos sociales y culturales, dificultando la búsqueda de nuevas formas de autonomía nacional y de estrategias alternativas de desarrollo.

DEMOCRACIA PROTEGIDA PARA LAS TRANSNACIONALES

A comienzos de marzo, a casi un año del retiro de Estados Unidos del TPP, Donald Trump considera su reintegro al acuerdo, debido a que al grupo de países totaliza un 13% de la economía mundial y abarca 498 millones de millones de personas, y que con la salida de Estados Unidos llegaba al 40%, quien era antes el principal socio comercial del pacto.

Estos 11 países son parte de las economías miembro del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC), seis de ellos son países integrantes de la Organización para la Cooperación y del Desarrollo Económicos (OCDE), Cuatro son parte de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), tres son miembros de la Alianza del Pacífico y dos países forman parte del G7, grupo de los siete países más industrializados del mundo: Canadá y Japón. Del grupo de once países, Chile es el único país que posee un acuerdo bilateral de libre comercio vigente con cada una de las partes. Entonces, ¿Por qué se insiste en este acuerdo?

El economista José Gabriel Palma, en su artículo publicado en CIPER a fines de marzo de este año, señala que el TPP-11 va a continuar con las limitaciones de la estructura económica dual (sector exportador, puramente primario- extractivo; y un gran sector de servicios y construcción). Pero, además, señala que el TPP11 es una forma específica de socavar la soberanía, pues el proteccionismo añejo se cambió hacia un “proteccionismo corporativo” con este acuerdo.

“A diferencia de lo comercial, lo que sí es nuevo en el TPP-11 y relevante para Chile son cuatro elementos. Los dos primeros agregan a nuestros tratados comerciales ya existentes un capítulo (muy controversial) sobre comercio electrónico, y otro con cláusulas nuevas que restringen los requerimientos indirectos de contenido local. El tercero, que es clave, restringe las actividades de las empresas públicas. Estos tres aspectos del tratado no estaban ni siquiera incluidos en el ya limitante tratado comercial con Estados Unidos.”, señala el economista.

UN OBSTÁCULO PARA LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Y DERECHOS SOCIALES

Si ya las políticas de la derecha y de la ex Concertación allanaron el camino a las ganancias de los capitalistas nacionales y extranjeros, el TPP11 remataría con los “beneficios” públicos. El TPP11 restringe el campo de acción de las empresas del Estado, donde además intervendrá en la asignación de las juntas directivas públicas. Afectará los bonos y valores emitidos por el Banco Central e intervendrá sobre los servicios sociales de interés público; como bienestar, las AFP´s, la educación pública, salud infantil, entre otros. En materia de derechos indígenas, perturbará en la preferencia y/o discriminación sobre algunos pueblos indígenas y tribales.

En recursos naturales y economía, el TPP11 actuará sobre la concesión de la acuicultura nacional y en las actividades pesqueras. También afectará a la agricultura y a las pequeñas comunidades productoras, donde se incorporarán nuevas tecnologías, abriendo paso a las transnacionales Bayer-Monsanto.

En el terreno cultural y apropiación intelectual; los servicios relativos al arte e industria cultural junto con los servicios relacionados a la organización de conciertos e interpretaciones culturales, distribución o exhibición de películas, radiodifusión pública, transmisión satelital y por cable quedarán completamente supeditado a las normativas internacionales, privatizando – aún más- la cultura y el acceso a ésta.EL RECHAZO DE LA JUVENTUD Y DEL ACTIVISMO MEDIOAMBIENTAL

El pasado martes 19 de abril, la comisión de Agricultura y Trabajo del Congreso rechazó el TPP, con siete votos en contra, cuatro a favor y dos abstenciones en medio de la presión hecha por organizaciones sociales y un sector del movimiento estudiantil, con la simbólica toma de la Casa Central de la Universidad de Chile. Estudiantes de esta casa de estudios han llamado a discutir sobre esta problemática, llamando a paro y movilización para el 16 y 17 de este mes, día en que nuevamente se discutirá en la Cámara de Diputados el tratado.

La derecha aplaude este acuerdo sin ninguna oposición junto con los empresarios como Luksic y Angelini desde la Fundación Chilena del Pacífico. En la ex Concertación, la postura sobre la votación aún no queda clara. Un sector del PDD, ha comunicado que no están dispuestos de visar el TPP11, mientras que Lagos Weber ha defendido con uñas y dientes este acuerdo junto con su principal impulsor y presidente del partido, Heraldo Muñoz, quien fue canciller de gobierno de Michelle Bachelet. Por su parte, la DC declaró a través del ex presidente Frei Ruiz-Tagle su más amplio apoyo.

El Frente Amplio ha declarado su rechazo desde distintas tribunas parlamentarias, como las recientes declaraciones de Claudia Mix (Comunes) y del senador Juan Ignacio Latorre (RD), buscando el rechazo desde un debate ciudadano, pero confiando nuevamente en que partidos de la Nueva Mayoría logren alinearse en torno a este rechazo. Mientras que, en el terreno universitario, algunos sectores del FA han logrado llevar la discusión en algunas las asambleas centrando este debate sólo en el rechazo de la arena parlamentaria, sin convocar a una fuerte movilización encabezada por la juventud contra el TPP.

RENACIONALIZACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES BAJO GESTIÓN DE LOS TRABAJADORES Y LAS COMUNIDADES

Si queremos enfrentar a las transnacionales y a los empresarios hagámoslo de raíz. Para recuperar los recursos naturales a manos de los trabajadores y el pueblo, la nacionalización a secas no puede mantenerse sin el apoyo activo de los trabajadores, comunidades locales y profesionales. La expropiación y estatización de los recursos naturales debe realizarse sin indemnización ni compensación alguna a las empresas mineras, energéticas y extractivistas. Sin embargo, tampoco basta la nacionalización de los recursos naturales sin la participación y administración de la industria bajo la gestión de los trabajadores y comunidades. Tras la gestión empresarial, fortalecida en dictadura, es necesario que el control de la industria minera, energética, pesquera y forestal pase a manos de los trabajadores

PUNTOS DE VISTAS DIVIDIDOS

Lo Bueno, En materia de inversión se tuvo mucho cuidado en atender los problemas de interpretación que dieron lugar a laudos arbitrales cuestionables en el marco del tratado de Libre Comer de América del Norte (TLCAN). Esto es, se aclaró el derecho de los inversionistas a que se protejan sus inversiones de cualquier acto gubernamental discriminatorio o arbitrario, pero preservando el espacio regulatorio de los Estados para atender sus políticas públicas. En cuanto al tema de compras de gobierno se actualizó de manera importante dicho capitulo, pero destaca la incorporación de una obligación para “garantizar la integridad de las prácticas de contratación”. Dicha disposición resulta pionera en cuanto a que obliga a los Estados aportar medidas contra la corrupción y, además, adoptar políticas para prevenir y atender conflictos de interés entre los actores involucrados en una compra gubernamental. Otro capítulo que sufrió una actualización importante y necesaria fue el de telecomunicaciones, que incorpora normas para propiciar la competencia entre los operadores. De la mano de esta modernización también se incluye en capítulo de comercio electrónico que contribuye un primer paso en la regulación de este sector. Por último, debe subrayarse la incorporación de disciplinas en materia de anticorrupción; la inclusión de obligaciones generales para eliminar el soborno y la corrupción son más que bienvenidas y si bien se trata de un capitulo que no estará sujeto al mecanismo de solución de controversias, es un texto que deja un muy buen sabor de boca.

Lo Malo En 5 Razones:

  1. Si hoy, por ejemplo, eres trabajador o trabajadora. De firmarse el TPP-11 podrían no ser reconocidos tus derechos como el derecho a huelga, indemnización, vacaciones pagadas y el pre y post natal (golpe duros para futuras madres),Ya que el TPP solo reconoce 5 derechos fundamentales: derecho a negociación colectiva, eliminación del trabajo forzoso, la abolición del trabajo infantil, la discriminación en el trabajo y condiciones “aceptables” de trabajo. O sea, ¡lo mínimo! y sabemos que ni siquiera eso se respeta!
  2. Si eres de los estudiantes que baja libros, papers, música, no podrás descargar esta información libremente, ya que el derecho de autor se extiende a más de 70 años y esto podría ser considerado como un delito.
  3. En relación a la salud, el TPP-11 extiende a 8 años las patentes de los medicamentos biológicos, lo que limitaría la fabricación y venta de los medicamentos genéricos. O sea, nos condenan a pagar recetas más caras y limitan aún más nuestro derecho a la salud.
  4. Respecto a la alimentación, se obligará a los campesinos a que registren todas sus variedades de semillas, para evitar su privatización. Es decir, para evitar que el día de mañana les vendan sus propias semillas, ahora modificadas, a un precio más alto.
  5. Bayer-Monsanto, semilleros productores de transgénicos y agroquímicos cancerígenos y las farmacéuticas, podrán demandar en tribunales internacionales al Estado en caso de que sientan que se toma alguna medida que pueda afectar sus ganancias.

¿CREE QUÉ ESTE TRATADO MEJORARÁ EL COMERCIO CHILENO?