Rayados en el Metro y Ciudad. ¿Hasta Cuándo?

Escandaloso resulto el último acto de vandalismo realizado el miércoles 14 de febrero en el tren que viajaba desde la ciudad de Viña del Mar hacia el puerto. Mientras el tren se encontraba en movimiento en la estación de Recreo, fue detenido a la fuerza por 8 individuos que accionarón los frenos de seguridad, logrando detener el tren, para posteriomente bajarse y comenzar a rayar los vagones.

Este acto se suma a otro incidentes como rayados en el Metro de Santiago, Metrotren de Quilpué, Metrotren a Rancagua, edificios públicos y privados, monumentos etc.

“Al rayar un tren se esta perjudicando directamente a los pasajeros, pues ese tren debe ser sacado de circulación y enviado a talleres para su limpieza, además pone en riesgo la seguridad de nuestros funcionarios y la de los propios agresores que, por lo general saltan cercos y corren por vías no habilitadas” Agregan desde Metro.

Desde el año 2011 se han estado enviando proyectos que intentan detener esta actividad antisocial, que generalmente es provocada por jóvenes y menores de edad.

En junio del 2014 se presento en el congreso un Proyecto de Ley, creado por un grupo de diputados de distintas bancadas.

Daniel Farkas (PPD , Fidel Espinoza (PS), Carlos Abel Jarpa ((PRSD), Issa Kort (UDI), Roberto León (DC), Fernando Meza (PRSD), Ricardo Rincon (DC), Gabriel Silber (DC), Joaquín Tuma (PPD) y Claudia Noguera (UDI).

El proyecto busca sancionar Graffitis, rayados y propaganda en lugares públicos y privados, que no hayan sido autorizados.

Las penas se aplicarían  desde Reclusión menor  en su grado mínimo (61 a 540 días) y multas de 5 a 20 UTM; y de 30 a 60 UTM en caso de ser un inmueble, Patrimonio Nacional o monumento Público.

Las condenas se agravarían  en caso de tratarse de mensajes, dibujos u otros que promuevan la discriminación por razones ideológicas, políticas, religiosas, nacionalidad, raza, etnia o grupos sociales, sexo, orientación sexual, identidad de genero, edad, filiación, apariencia personal, enfermedad o discapacitación.

Pero como suele ocurrir con muchos Proyecto de Ley, aún duerme en el congreso, no se le ha dado la importancia que corresponde, siendo que los gastos en los que se deben incurrir en reparaciones son millonarios.

La municipalidad de Santiago en un tramo de 6 meses el 2017 gasto $133.000 millones de pesos en limpiar $8 mil Mts. cuadrados en la comuna. El ultimo rayado del tren en la quinta región le costara un aproximado de 5 millones de pesos en reparaciones.

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La pregunta de fondo es ¿Qué esperan las autoridades para de una vez por todas poner un alto a estos actos?.

Como ciudadanos debemos manifestar nuestro descontento, no es posible que nuestros impuestos sean gastados constantemente en reparaciones o reemplazos de infraestructura gubernamental, porque nadie es capaz de detener estos delitos, con penas reales de cárcel y monetarias. 

Los dineros invertidos para estos actos, perfectamente se podrían gastar en necesidades que aporten a la comunidad. Son cientos los proyectos que no tienen movimiento alguno en el congreso y que de ser aprobados representarían un real cambio en el actuar de estas personas, que saben perfectamente, que aparte de un control de identidad, quedarán libres e impunes como ha sido hasta el día de hoy.

Más acción, menos declaraciones. La guerra a los delincuentes se gana en el campo de batalla, con sanciones claras y aplicables por los tribunales, no a criterios personales de los jueces.

No se gana  no a través de un micrófono condenando actos, solo por figurar.

Por

Carolina Bravo Rodríguez